Por  Gutiérrez JA y Flores AJ,Luengo ME, Moralobo MC.- Hospital Centro Policlínico Veterinario Málaga

* Comunicación Libre presentada alII Congreso Nacional de AEVEDI y I Jornadas de Encuentro Científico Internacional: Diagnóstico - Tratamiento por Imagen y Telediagnóstico en Veterinaria, Córdoba (España), 5-7 marzo 1999 y publicada en la revista  Información Veterinaria, 1999 JUN; (204), pag. 51-55, ISSN 11305436

El término gato paracaidista o volador, que de las dos maneras se puede encontrar en la bibliografía, se utiliza referido a los gatos que han sufrido una caída por encima de los 7 metros o 2 pisos de altura, según la bibliografía consultada. Sin embargo, en nuestro estudio hemos apreciado mayor número de gatos caídos desde un 1er piso que desde un 2º.

Por tanto, el término síndrome del gato paracaidista se debería aplicar en los casos en los que los gatos accidentados sufren una serie de lesiones que, aún estando presentes en otras circunstancias, son típicas de esta patología, independientemente de la altura de la caída.

El fin de esta comunicación es mostrar las lesiones radiográficas más frecuentemente diagnosticadas en los gatos paracaidistas.

Para ello se ha realizado un estudio retrospectivo de 146 gatos atendidos en nuestro Hospital.


Las conclusiones más interesantes de este estudio que se pueden obtener son que afecta por igual tanto a hembras como a machos (46'6% - 53'4%) y que parece afectar en mayor medida a los ejemplares enteros que a los esterilizados (especialmente en el caso de los machos). Otra conclusión importante es que la mayoría de los gatos afectados son menores de 2 años, especialmente alrededor de los 2, 6 y 12 meses (siendo las causas probablemente, los descuidos de los propietarios, la innata curiosidad junto a la inexperiencia de los gatos jóvenes y el inicio de la actividad sexual). Las lesiones presentes son tan graves que el 20'5% de los gatos afectados fallecieron a causa de las lesiones presentes. El 8'2% murió antes de poder recibir tratamiento, en el 10'3% de los gatos se decidió practicar la eutanasia como práctica humanitaria ante la gravedad de las lesiones y sólo el 2'0% de los gatos falleció tras ser tratado como consecuencia de las lesiones producidas en las caída.


Las regiones más afectadas son la cabeza (48'6%) y el tercio posterior (41'8%), siguiendo a distancia el tercio anterior (26'75%), el tórax (26'0%) y el abdomen (21'2%). Las lesiones en columna han sido poco relevantes porcentualmente (6'2%).

Las lesiones radiográficas encontradas en cabeza siguen la siguiente distribución:

Fisura de paladar duro:15'1%
Fractura de mandíbula:11'6%
Fracturas dentarias:9'0%
Luxación de la articulación temporomandibular:7'5%
Fracturas de craneo:menos del 2'1%

Las que afectaban al tercio posterior se distribuyen así:

Cojera (incluyendo luxaciones):41'8%
Fracturas de los huesos del miembro pelviano:22'6%
Fractura pelviana simple:4'1%
Fractura pelviana múltiple:2'0%

Y así las que afectaban al tercio anterior:

Cojera (incluyendo luxaciones):26'0%
Fracturas:15'7%

Las lesiones de tórax diagnosticadas radiográficamente fueron:

Pneumotórax:4'1%
Fractura de costillas:1'4%
Fractura de esternón:1'4%

En el abdomen las lesiones radiográficas fueron:

Hemorragia abdominal:1'4%

Las lesiones de columna fueron:

Luxaciones y fracturas:6'2%
Bibliografía
  • Dupre G. 'Gatos paracaidistas'. Libro de ponencias y comunicaciones. 29 Congreso Nacional de AVEPA. Barcelona, 1994: 379-382.
  • Kapatkin A, Matthiesen D. Síndrome del 'gato volador'. Selecciones Veterinarias 1995; 1 (0): 13-16.